El Blog de Jime

Algunas de las cosas que hago

Pasión, entusiasmo y obsesión

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¿Dónde está la línea que separa la pasión de la obsesión? A veces me parece que estas dos se confunden dependiendo de a quién le preguntas. Este fin de semana tuve varias conversaciones con varias personas, todas muy interesantes y todas en algún punto corriendo el riesgo de cruzar esta línea.

El desconocido en el tren

Iba yo en el tren camino a donde una amiga, cuando se sentó un tipo a mi lado. El tipo tendría unos 30 años y se veía buena gente y bien educado. Yo estaba en la mitad de una conversación por chat con mi hermanito, así que lo único que hice fue quitar mi maleta del puesto de al lado cuando él llegó, para que se pudiera sentar.

Alguien en el tren estaba comiendo algo. La verdad sea dicha, no tengo idea ni quien, ni qué estaba comiendo, pero esto le molestó a nuestro vecino de puesto y comenzó a quejarse conmigo de lo horrible del olor a comida rápida. Yo siendo la niña bien educada que soy: asentí con la cabeza (porque sí olía a comida), dije algo corto y conciso como: «Si, me parece que huele a comida» y volví a mi actitud de adolecente «millennial» concentrada en mi celular (¡Lo que le estaba diciendo a mi hermanito era importante!)

Pero nuestro vecino no entendió mi lenguaje corporal y siguió charlándome: hablando de lo malo que es la comida rápida para la salud, de la importancia de comer natural y no procesado. Todos estos son temas importantes y en su mayoría, yo también estoy de acuerdo. Pero por favor consideren que mi tren se demoraba siete minutos en llegar a mi destino. SIETE minutos y el tipo ya me estaba explicando la diferencia entre los diferentes tipos de Omega-3 que existen y de qué alimentos lo puede obtener el cuerpo más fácilmente y de cuáles no.

¡Casi me paso y no me bajo en la parada del tren que era!

A veces la gente se pasa de entusiasmo

Entonces, en el caso de nuestro vecino de puesto: ¿De qué se trata? ¿Simplemtente una pasión por el tema de la nutrición o una obsesión por convencerme de no comer comida rápida? Veamos:

  • Sí que es un tema importante y muy a la moda por estos días: mucha gente está muy preocupada por lo mal que nos alimentamos todos en este planeta. Hay que aceptar que es importante concientizarnos todos de que tenemos que mejorar nuestros hábitos alimenticios pronto.
  • Nótese que en los 7 minutos q duró nuestra conversación también me alcanzó a contar que era «casi que medio asesor nutricional». Lo que nos indica que no es su profesión, es simplemente un tema que evidentemente le interesa mucho.
  • Pero ¡Hey!: Este tipo se sienta al lado de una persona totalmente desconocida y de la nada, sin que se le pregunte nada e incluso viendo que dicha persona está «sumergida» en su chat, comienza a hablar sobre el tema. (Nota la margen: por favor que no se use este ejemplo para decir que yo apoyo la idea de la gente que va por la calle y ni se da cuenta de lo que pasa al rededor por estar viendo el celular. Si no me creen, pregúntele a mi hermano que tan apegada soy al chat. Probablemente ni me va a creer que yo seguía intentando continuar nuestra conversación durante mi viaje en tren ?)

¿Entonces qué? ¿Obsesionado o simplemente apasionado por el tema y la causa? (yo todavía no me decido, siete minutos me parece poco tiempo para juzgar a alguien, pero me interesaría saber ustedes qué opinan.)

Temas Controvertidos

Para continuar con la tonalidad que mi nuevo amigo en el tren le dio al fin de semana, cuando llegué a reunirme con mis amigos, hubo varios temas controversiales que se tocaron durante la velada:

Carnívoros vs. Vegetarianos

Esta seguro que la han escuchado varias veces:

  • ¿Acaso nos hemos ganado el derecho a comer carne, cuando ni siquiera nos atrevemos a ir a un matadero y ver cómo es que se «produce» dicha carne?
  • ¿Por qué no poner los mataderos a la vista de todos? Así tal vez dejemos la hipocresía y entendemos que es un privilegio poder comer carne y que al gozar de un privilegio hay que estar consciente de lo que significa, ser agradecidos y no abusar.
  • [Carnívoro]: «Pero no hay que ser exagerados, tampoco es que haya que restregarle en la cara a todo el mundo cómo se sacrifica una vaca.»
  • [Vegetariano]: «Pero ¿Por qué siguen creyendo que necesitan carne? Todos podemos vivir perfectamente con sólo vegetales.»

En este tema conozco varios que tienen opiniones muy fuertes en ambos lados. Sí que se pueden apasionar y obsesionar discutiendo al respecto y sobretodo tratando de convencer al otro de que ellos tienen la razón.

Carro vs. Transporte público

La gente debería dejar de ir en carro a todas partes, usar el transporte público más a menudo e incluso preferir ir en bicicleta o trabajar remoto para reducir la cantidad de carros en las calles. ¿Cómo hacemos?

  • ¿Subir impuestos para andar en carro? Pero y entonces ¿Cómo hace la gente que vive lejos y necesita ir en carro para ganarse el sueldo que alimenta a su familia?
  • ¿Invertir más en transporte público y disminuir los subsidios a la industria automotriz? Y entonces ¿Qué pasa con todos los empleados cuyo sustento depende de la industria automotriz?
  • [La del carro]: «Pero es que andar en carro es más cómodo y más flexible»
  • [La de la bici]: «Pero es que hay que pensar en el bien común»

Este tema tal vez no sea tan acalorado como el de la carne, pero de todos modos (como en todo) hay extremistas que exageran, condenan y «pordebajean» a los que no comparten su medio de transporte preferido.

Plástico vs. No-plástico

Cuando nos muestran las imágenes del océano recubierto de basura flotando, todos estamos de acuerdo en que tenemos que hacer algo al respecto. Pero en la vida diaria:

  • [Mateo]: «Pero si tenemos suficiente agua en botella, ¿Por qué insistes en tomar agua de la llave?»
  • [Jime]: «Porque no quiero que uses botellas, el agua de la llave es potable y te ahorras el plástico.»
  • [Mateo]: «¡Pfff! Tu y tu obsesión contra el agua en botella.»

Y al rato:

  • [Mateo]: «Llévate este pastelito para la casa» (lo dice mientras ya está sacando una bolsita de plástico «Ziploc» nueva de los múltiples rollos de bolsitas del cajón)
  • [Jime]: «No necesito la bolsita, me puedo llevar el pastelito en una servilleta
  • [Mateo]: «¿En una servilleta? ¿En la mano? Pero te encartas, es mucho más fácil llevarlo en una bolsita plástica en la maleta. No te preocupes, tenemos muchas, te puedes llevar una, no cuestan ni 10 centavos»
  • [Jime]: (Respirando profundo y contando hasta diez en mi cabeza) «No es encarte, tranquilo, no quiero que te gastes la bolsita»
  • [Mateo]: «¡Pfff! Tu y tu obsesión con el plástico.»

Tal vez no sea obsesión entonces

En el último ejemplo, debo confesar, la de las opiniones fuertes sobre las botellas y las bolsitas de plástico si soy yo. Pero mi amigo «Mateo» no lo ve así (que no se llama Mateo en realidad. A pesar de su negligencia con este tema, sí es un buen tipo, me cae bien y no quiero acusarlo en público, así que digámosle «Mateo»).

¡Mateo lo llama «obsesión»! ?

Entonces me pongo a pensar: ¿Será que yo le sueno a Mateo igual que el tipo en el tren me sonó a mí?

Tal vez no sea obsesión, sino simplemente pasión y entusiasmo por algo en lo que crees. Al estar tan convencidos de algo, cuando nos encontramos a alguien que ve la vida diferente, nos parece absurdo y comenzamos a argumentar para intentar convencerlo de que vea las cosas desde nuestro punto de vista.

El problema es que en el instante en el que el otro te vea como «obsesionado» por el tema, probablemente deja de escucharte y tus argumentos pierden validez.

La habilidad consiste en argumentar tus ideas y puntos de vista sin dejar de escuchar al otro, que no parezcas «obsesionado». Que no te clasifiquen como «fanático» o «extremista». Solo así conservas la probabilidad de hacerle entender tu posición y tal vez cambiar su opinión.


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