A la profe de uno de los cursos en línea que estoy haciendo, le gusta que nos comuniquemos por Facebook a través de un grupo privado. Ahí nos dice por ejemplo que pongamos un post cuando hayamos tenido algún logro, para que compartamos con el grupo los éxitos de todos (es una comunidad lo más de acogedora, pa’ que, la verdad es que esto de estar “en grupo” se siente chévere aunque sea por internet)
En una de esas, una compañerita escribió su logro del día: resulta que es madre de 3 pequeñines y esa tarde la mamá pudo cuadrar para cuidarle a los niños por cinco horas. En esas meras 5 horas, esta heroína logró:
- Crear 3 publicaciones de su negocio en Instagram
- Escribir 2 post para su blog
- Hacer la investigación respectiva de las palabras claves para los 2 posts
- Crear gráficas para ambos posts
- Publicar en Pinterest sobre los mismos 2 posts del blog
- Compartir lo de Pinterest en Instagram
- Grabar 2 episodios de 30 min cada uno para su podcast
- Encontrar una melodía gratis adecuada para ambos podcasts
- Refrescar dos módulos de un curso de cómo hacer y promocionar podcasts
- Subir ambos podcasts
- Agregar los podcasts al blog y escribir una introducción para cada uno
- Investigar palabras claves de nuevo (en otra fuente)
- Pasar como 1 hora en los grupos privados de los cursos en los que está, para interactuar con otros compañeros y aprovechar para inspirarse
¿Quéeeeeee? Si yo me demoro 5 horas escribiendo UN solo post para el blog de mi negocio y eso que sin gráficas. Me demoro como 2 horas escribiendo UN post para este, mi blog personal (incluyendo la imagen de la caligrafía) ¡Y eso que ya estamos aprendiendo a optimizar! ¿Cómo rayos logra ella hacer todo eso?
Eso le pregunté justamente: ¿Cómo lo logras? Al principio ella le estaba contestando a otros que también comentaron, que era la habilidad de una mamá de tres chiquitines que de repente se ve con una ventana de 5 horas “libres” en las que puede (y tiene que) concentrarse en hacer lo que normalmente no puede hacer mientras está con los niños. Pero a mí me contestó diferente:
Medir el tiempo
Me dijo que “medir el tiempo” lo cambiaba todo. Dice que uno siempre se imagina que cada cosa va a tomar un montonón de tiempo, pero que en realidad, cuando uno lo mide realmente, se da cuenta que cada cosa toma unos pocos minutos; o al menos se logra mucho más rápido de lo que uno piensa.
Puede ser, tal vez cuando uno se “mide el tiempo”, automáticamente está uno en “modo carrera” e inconscientemente trata de hacerlo más rápido y sin distraerse (para no dañar la medición). Pero a mí a menudo me pasa diferente, creo que algo me va a tomar 30 minutos y a las 2 horas no he terminado.
No quiero sonar odiosa o grosera, pero yo no conozco el trabajo de mi compañera en detalle (somos más de 3mil alumnos en este curso), ¿Qué tal que el nivel de calidad de su trabajo sea medio-medio? No sabemos, puede que ella simplemente se haga la vida simple haciendo todo más rápido, porque no le presta tanta atención a hacerlo realmente bien. Pero no me quiero ir por esta opción, me parece una opción odiosa y que no nos agrega ningún valor.
En cambio hay otra opción que nos daría la disculpa perfecta: Ella es mamá de 3, y las mamás de 3 que conozco son unas magas haciendo diez mil cosas en un día cualquiera. Me parece que hay un “chip” que se les activa a las mujeres cuando tienen hijos y de repente son capaces de un millón de cosas. Como realmente tienen un montonón de cosas que tienen que hacer si o si, se les vuelve normal que aunque parezca mucho, como hay que hacerlo, simplemente se hace. Punto. Esta habilidad se la puedo atribuir al hecho de ser mamá y como yo no tengo ese chip, sería la disculpa perfecta ?. Pero no, usar eso como excusa es un camino muy fácil.
Debe ser entonces otra cosa. Tengo otras teorías un poco más realistas.
Cosas que no dejan que me rinda el tiempo
- Pensar mucho cosas como “¿Será que esto si funciona?” “¿Será que esto si me va salir bien?” “¿Será que sí puedo lograrlo así como me lo imagino?” y no decidirme a comenzar de una vez por todas y simplemente ver si funciona.
- Distraerse con cualquier disculpa: “Hmm, sobre éste tema del que quiero hablar, alguna vez vi un video lo más de interesante en Youtube, voy a buscarlo para incluirlo” y luego darse cuenta 2 horas después de que uno no ha comenzado y ya hasta se le olvidó cual era el video que estaba buscando.
- Decir cosas como: “Ok, esta tarde lo hago, pero entonces primero voy a revisar que no tenga correos sin responder” o “Ok, pero primero tengo que ir a organizar la cocina” o algo por el estilo; y al final cuando uno supuestamente “ya está listo para comenzar” de repente se hizo de noche.
- Incluso cuando uno por fin ha comenzado, mientras está trabajando, la mente se distrae un instante y se acuerda de algo que no ha hecho: llamar al banco, pagar una cuenta, hacer cita con el odontólogo, etc. Y en lugar de seguir con lo que estaba haciendo y poner eso de lo que uno se acordó en la “lista de cosas por hacer cuando termine”; uno interrumpe lo que está haciendo y va y hace otra cosa. La interrupción cuesta un montón de tiempo.
- Ponerse demasiadas tareas para el día y como son tantísimas y no es realista hacerlas todas, pues no importa por donde comiences que al fin y al cabo no vas a terminarlas todas. Así que comienzas por la que es más fácil o la más divertida, pero tal vez no tan importante.
- Ponerse demasiado pocas tareas para el día y así creer que se tiene toooodo el tiempo del mundo y de repente ya se hizo de noche otra vez.
La verdad es que reflexionando al respecto, me doy cuenta de que la culpa en realidad es mía, y que la solución al mismo tiempo también está en mis manos:
¿Cómo hacer que me rinda el tiempo?
Estos van a ser mis propósitos en los siguientes días, para ver cómo nos va:
- Hacer una tarea a la vez y solo una. No parar ni interrumpir hasta que no se termine.
- No dudar si puedo o no, si va a ser bueno o no. Si me lo puse como tarea, hay que hacerlo. Ya otro día nos pondremos la tarea de mejorarlo.
- Poner una cantidad realista de tareas al día, poner unas extra “opcionales” (para aprovechar si nos va bien y nos rinde) y siempre darles prioridades para garantizar que comienzo por las más importantes.
- Facebook, Instagram, Correos y demás distracciones deben ser tareas en sí (igual que lavar la ropa y arreglar la cocina). No se pueden mezclar en medio de otras tareas, deben tener su tiempo asignado en el día y su prioridad correspondiente.
¿Qué les parece? ¿Tienen alguna otra sugerencia? ¿Qué otras cosas les hacen perder tiempo a ustedes?
En los próximos días volveré a reportar sobre cómo nos va aplicando estos principios.
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