Hace poco salió un nuevo libro sobre un tema que estoy comenzando a estudiar y me lo quería comprar este fin de semana. El lunes tenía un viaje de más de 3 horas en un tren, así que quería llevarme mi libro para comenzar a leerlo en el camino.
La mejor forma de hacer esto, habría sido ir a la librería y comprármelo en una tienda física para poder tener el libro en mis manos inmediatamente. El problema es que la librería de cerca a mi casa, no lo tenía. ¿Qué hacer? Acudir a mi plan «b» favorito: Amazon. Pero incluso Amazon no me lo iba a entregar el mismo día (además que eso de pedir cosas a última hora para «ya mismo por favor» me parece algo exagerado y estresante para la gente que trabaja en los centros de logística de Amazon y para los del correo, pero este tema lo hablaremos probablemente otro día).
Sin embargo, mi Amazon-Kindle podía darme exactamente lo que necesitaba: descargar el libro electrónico directamente a mi Kindle y lo tendría disponible inmediatamente para leer en el tren. Me lo compré, lo descargué y comencé a leerlo ese mismo día. Todo un éxito de lectura durante el viaje.
No terminé de leerlo en las 3 horas de tren. Todavía me hace falta el 80%. Pero no es una novela ni una historia, sino más como un libro de texto. Ahora me encuentro en el dilema de preferir mi libro físico de nuevo.
La ventaja de los libros electrónicos
Por allá como en el 2010, me di cuenta de la cantidad de libros que me estaba tocando cargar de un lado al otro. Era una época de muchos viajes y a menudo mis viajes duraban más de 4 o 5 libros (me encanta poder contar tiempo en «numero de libros» ?). Y tener que cargar 4 o 5 libros cada vez de regreso a mi casa era un encarte.
Así que cuando descubrí la maravilla de los lectores electrónicos no tardé mucho en comprarme uno. ¡Me encanta! Es una de las mejores inversiones que he hecho y sigo muy contenta con él.
- Especialmente cuando estoy de viaje es lo máximo, porque puedo llevarme cuantos libros quiera, sin tener que aumentar ni el volumen, ni el peso de mi equipaje.
- No requiere papel, lo cual lo hace un instrumento ecológico (este argumento me parece particularmente importante).
- Consume muy poca energía, así que no hay que estarlo cargando a cada rato (como casi todos los celulares o tablets de hoy en día).
- La tecnología de «tinta electrónica» que usa, se ve casi como papel, lo que lo hace muy agradable para leer.
- Tiene un diccionario incorporado, simplemente pongo el cursor sobre la palabra que no conozco y con un clic me lleva a la definición (esta función me hace falta ahora cuando leo en papel de verdad ?)
Las desventajas de no tener el libro en papel
Para novelas e historias, no tengo ninguna queja, los lectores electrónicos siguen siendo la mejor opción. Pero en cuanto comienzo con libros de texto, instrucciones, libros académicos o similares, vuelvo a extrañar tener el texto impreso.

- No puedo hacer notas al margen
- No puedo volver rápidamente unos capítulos atrás para revisar un tema anterior (a menos de que sepa exactamente el lugar al que quiero ir, me toca ir página por pagina)
- En teoría puedo crear marcas y guardar ciertas citas, pero al final resulto con una lista enorme de citas sin contexto, que no sirven al propósito de aprender
Una buena opción para conservar el medio ambiente
Cualquiera que me conozca moderadamente bien, sabrá que muchas veces busco formas de disminuir el impacto ambiental de mis compras y decisiones. Utilizar el papel siempre por ambos lados, imprimir únicamente cuando sea absolutamente necesario y buscar alternativas más ecológicas como comprarme un Kindle en el 2010 y no haberlo cambiado por uno nuevo todavía porque el que tengo funciona (a pesar de que el mío no tiene pantalla táctil, ni luz integrada como los nuevos modelos).
Los lectores electrónicos son una buena alternativa para disminuir el impacto ambiental de ciertos ávidos lectores, siempre y cuando no estemos actualizando al último modelo a cada rato (como ya quisieran algunas empresas). De acuerdo a algunos análisis de emisiones de CO2, material y energía necesarios, si uno lee más de 100 libros con el mismo dispositivo, ya se ha reducido la huella ambiental. Si lees más, es aún mejor.
(Si lees menos, considera ir a pedir libros prestados a la biblioteca, no siempre necesitas comprar uno nuevo y reutilizar es otra manera de conservar el ambiente)
Para aprender creo que necesito papel
Pero a pesar de esta ventaja ecológica que tanto me atrae, cuando estoy leyendo libros de texto para estudiar y aprender, definitivamente me hace falta el papel ?
Con el libro en papel de verdad, es mucho más fácil tomar nota, se puede volver a referencias anteriores y usar papelitos para marcar partes importantes para repasar más adelante.
Esto contradice un poco mis principios de conservar recursos, pero en este momento tengo un creciente deseo de comprarme el libro de verdad de todos modos ?.
Sin embargo, ahora que he escrito al respecto, voy a darle otro chance (al fin y al cabo tengo que mejorar mi estadística y al menos llegar a los 200 libros con mi Kindle para poder haber reducido a la mitad el impacto ambiental de mi lectura)
Un término medio
Ok, voy a seguir leyendo mi libro de estudio en el Kindle, pero:
- Voy a tomar notas en paralelo (usando hojas de papel reciclado por supuesto)
- En mis notas voy a incluir la ubicación exacta de lo que quiero repasar o referenciar después para reemplazar el «papelito» que ponía para marcar la página.
- También voy a buscar si la biblioteca tiene ese mismo libro para alquilar
Vamos a ver cómo nos va, deséenme suerte ?
Deja un comentario