Existen muchos aromas agradables, aromas que nos enamoran, aromas que nos traen buenos recuerdos, aromas que nos alegran el rato, aromas que nos transportan… y ahora imagina que un aroma de esos concuerda con un delicioso sabor que lo acompaña ?… eso me pasó hoy.
Fui a trabajar a una oficina que en el lobby tiene dos maquinitas de hacer crispetas ? … De esas maquinitas tradicionales de antaño que había en el cine cuando el cine sólo tenía un teatro y no habían multiplex (Me pregunto cuántos de los lectores vivieron y se acuerdan de esa época ?). Estas maquinas me fascinaron tanto que hasta pedí permiso para tomarles foto:

(Deleite para los sentidos)
Ya no debe ser secreto para ninguno que me encantan las crispetas, (alias: «palomitas de maíz», «rosetas de maíz», «pororó», «pipoca», «maiz pira», «cotufas» o simplemente «palomitas»). Pero las palomitas que salen de estos aparatos son definitivamente las mejores.
Lo maravilloso de esta oficina es que estas maquinas están funcionando todo el día, así que el olor en el lobby es permanente ?. Las oficinas están separadas, así que no se trabaja con el olor bajo la nariz… pero cuando vas a la cocina por un café, entras al lobby y entonces comienza el deleite de los sentidos.
Variedad para todos los gustos
Habrán notado que en la foto hay dos maquinitas: pues bien, deben saber que si esta oficina estuviera en Colombia, probablemente sólo tendrían la maquinita negra; y si los usuarios de esta oficina aquí en Alemania fueran todos locales, también habría una sola maquinita, pero sería la roja. Sin embargo, se trata de una oficina alemana para un público internacional, así que muy inteligentemente ofrecen ambas variedades: palomitas dulces (las rojas) y palomitas saladas (las negras).
Mi debilidad
No iba a estar comiendo palomitas todo el día, así que en la mañana solo me conformé con disfrutar del fantástico aroma. Pero en la tarde no me pude resistir y me serví una bolsita de crispetas (saladas por supuesto, hay tradiciones que preservar)… les digo que esas palomitas me supieron a gloria ?
Es lo máximo percibir un aroma, imaginarse el sabor correspondiente y luego ser sorprendida por que el sabor no sólo corresponde, sino que supera las expectativas. Las crispetas estaban fresquitas, todavía tibias de la olla, con la proporción perfecta de mantequilla y sal. Deliciosas.
Los lindos detalles que te da la vida
La razón por la que escribo esto, no es para alardear de las crispetas que me comí esta tarde (tampoco podemos ser tan superficiales aquí). Lo escribo porque no pude evitar notar la inmediata mejora en mi estado de ánimo cuando me comí la primera crispeta y cómo, simplemente por comer algo tan sencillo, de repente estaba toda contenta.
Me gusta saborear estos momentos (y este caso me refiero a «saborear» en todos los sentidos?). Algunos dirán que soy «fácil de entretener», de «bajo mantenimiento» o tal vez que «salgo barata»… pero ¿Qué puedo hacer? Así soy ?… Me gusta saborear estos momentos porque me gusta saber lo que me hace feliz, me gusta poder disfrutar de este tipo de pequeñeces, porque ¿Adivina que? de estas pequeñeces hay un montón en la vida. Una maravilla, ¿No?
Puede que para ti no sean las crispetas. Pero seguramente hay algo que te trae la misma alegría. Identifícalo y tenlo presente. Sé consciente cada vez que lo disfrutes y gózatelo. Así los beneficios para tu estado de ánimo serán aun mayores. Por eso hoy mi consejo es:
Ve y sírvete una bolsita de tus palomitas ?
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