Este es el post No. 50! ???, es un hito, porque como ya les había comentado anteriormente, estos hitos al comienzo hay que celebrarlos porque después de que pasa mucho tiempo ya no tantos celebran con uno ?. Así que hoy, en celebración vamos a comenzar algo nuevo.
Cuando comencé este blog dije que cada día lo iba a usar para practicar el arte de la caligrafía, y eso lo seguiremos haciendo, sólo que vamos a expandir un poco y explorar en otros tipos de arte. Comenzando con caligrafía he vuelto a encontrar la diversión y alegría en usar colores, pinceles, papel, marcadores y todo tipo de manualidades (como probablemente les habrá quedado claro si leyeron mi post sobre la Feria Creativa en Dortmund la semana pasada). Así que a veces, caligrafía no es lo único que quiero practicar.
Por ejemplo: tengo algunos libros para colorear que no he usado hace mucho tiempo y me gustaría terminarlos (colorear no es caligrafía, pero en mi mente, clasifica como hobby ?). Por lo tanto, eso es lo que hice hoy: colorear uno de los motivos de mis libros.
¿Qué es lo nuevo entonces?
Claro, mis libros no son «nuevos», pero es que los marcadores con los que pinté sí que lo son. Me los compré en la Feria Creativa. No se los comenté en el post de la feria, porque no hubo taller para yo usar los marcadores. Sí que hubo demostración del señor tipo tele-marketing coloreando cualquier cantidad de ejemplos espectaculares con estos marcadores novedosos ? … pero no «taller para usarlos yo misma». Simplemente me los compré.
Se trata de unos marcadores de marca «Chameleon«, que como puede uno casi deducir del nombre: cambian de color. Pero no como los marcadores camaleón de los 90’s (esos que tenían un marcador blanco que había que pasarles por encima para cambiarles el color, pero que si el dibujo se quedaba mucho tiempo al sol también cambiaba de color todo). Estos son un poquito diferentes porque las tintas se mezclan antes de aplicarlas al papel.
Así funcionan los marcadores Chamaleon
Si quieren se pueden ver el video y las explicaciones en la página web de los marcadores, pero el resumen es que las «tapas» de los marcadores tienen tinta (o diluyente) y una punta que, si uno le quita la tapita protectora entra en contacto con la punta del marcador (si, la «tapa» del marcador tiene una «tapita» también). Basta con poner el marcador en posición vertical y la tinta fluye de la tapa hacia el marcador. Así, cuando uno comienza a colorear, primero sale la tinta (o diluyente) de la tapa y luego poco a poco el color del marcador.

Motivos para el cambio
¡Son lo máximo estos marcadores! Estaba que los usaba desde el sábado. Pero, desafortunadamente la punta de los marcadores no es muy buena para caligrafía ?, así que (en teoría) no podía usarlos para el blog. Razón por la cual, hoy, en mi post No. 50, estoy cambiando las reglas de juego para, a partir de ahora permitir este tipo de arte también ?. (Mi blog, mis reglas, ¿No? ?)
Un resultado inesperado
Ok, entonces ya quedamos: colorear mis libros y usar mis marcadores nuevos. Eso hice. Pero luego, cuando estaba tomándole la foto al dibujo terminado, pasó algo que no me esperaba.
Los marcadores Chamaleon son de esos que traspasan al otro lado del papel (esto ya lo sabía y no es nada del otro mundo), pero cuando sin querer le di la vuelta a la hoja mientras tomaba las fotos, vi cómo había quedado el «revés» del dibujo.
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La verdad es que ya no sé cual de los dos lados me gusta más. Es casi como cuando uno hacía esos mapas en el colegio en papel calco y los coloreaba por el revés para que se vieran bonitos por el derecho.
Aquí les dejo ambas imágenes para que comparen y me digan: ¿Cuál les gusta más: el derecho o el revés?


¿Cuál de los dos lados les parece más bonito?
Jime
Nota: El libro para colorear que usé hoy es un libro muy particular creado por Jared Hoffman, con la colaboración artística de varias personas. Detalles de este libro tal vez les daré más adelante, pero si quieren saber al respecto, pueden leer un poco en este proyecto de Kickstarter.
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