Esta mañana, después de dormir como es debido un sábado de puente (ocasionando que ya no alcanzara al desayuno “continental” del hotel) me fui a caminar y entré a un café a desayunar.
Me dieron esta servilleta con mi desayuno:

Dice:
“Yo fui fabricada especialmente para serle útil. ¡No me desperdicie, lléveme con usted!”
Su servilleta
Me encantó el mensaje ?. Inmediatamente me hizo acordar de las manotadas de servilletas que le dan a uno en McDonald’s, sin que uno las pida y la cantidad de gente absurda que, no sólo las recibe y no las usa, sino que cuando se van, las botan directo a la basura. Una montonada de servilletas en perfecto estado, sin una gota ni de comida, ni líquidos, ni nada, sin haber sido usadas ni una sola vez para lo que fueron hechas ?. Me pone triste cada vez que veo que este desperdicio se sigue haciendo.
Pero entonces veo mensajitos como el de esta servilleta y se me devuelve la esperanza ?.
Sus razones puede que no sean las mismas mías
No creo que el mensaje de la servilleta refleje la cultura corporativa de la cadena de cafés en la que tuve la imprudencia de desayunar esta mañana. Una empresa en la que, a pesar de haberme preguntado: “¿Para llevar o para comer aquí?” y haberme cobrado el adicional por comer en el sitio (que lo cobran en algunos lugares de todos modos, porque el impuesto es diferente); de todas formas me sirvieron el café y el sandwich en vasos y platos de papel y para rematar me dan cubiertos desechables de plástico ?
Mea culpa, debí haberme ido antes de pedir cuando no vi tazas, sino únicamente vasos de papel (¡Aprende a leer las señales Jimena!). Pero para cuando llegaron los cubiertos de plástico ya era demasiado tarde para echarme pa’tras ?.
Una empresa así, no pone mensajitos de esos en las servilletas porque tengan conciencia ecológica. Lo hacen porque quieren ahorrarse unos centavos y no quieren ser tan botaratas con las servilletas como McDonald’s.
La falta de tazas, platos y cubiertos decentes para comer en las mesas, es probablemente porque no querían comprar lavaplatos y pagar agua extra para lavarlos. Casi puedo escuchar a algún gerente yupi en su carro convertible último modelo (uno de los tres que tiene en el garaje acumulando polvo); hablando por su iPhone de última generación (que renueva cada que sale un nuevo modelo, mandando a uno de sus empleados a que haga la fila al frente de la tienda de Apple desde tres días antes del lanzamiento, porque quiere ser de los primeros en tenerlo); diciéndole a alguno de los responsables de compras: “Los desechables son re-baratos. ¡Qué nos vamos a poner a lavar nada! Que todo el mundo coma en desechables”.
Me rompe el corazón ?
Sin embargo, no quiero perder la esperanza
Pero luego me imagino al joven practicante de mercadeo, recién salido de la universidad, en su primer trabajo directo en una cadena gigante con un presupuesto enorme para sus campañas de mercadeo. Un joven que sí aprecia y se preocupa por conservar el medio ambiente y aunque no está en posición de cambiar las políticas generales de la empresa, por lo menos logra que aprueben la idea de este mensajito en las servilletas ?. Sabe que se lo aprobaron únicamente porque tiene el potencial de ahorrar unos cuantos euros en servilletas. Pero también sabe que una parte de quienes lean el mensajito, sabrá que detrás de esa servilleta sí hay algunos que, como él, se preocupan por cuidar nuestro planeta. No está solo. Y yo tampoco ?
El joven practicante de mercado me lo inventé completamente yo, para aliviar un poco mi vergüenza mientras comía mi sandwish disque con cubiertos de plástico ?. Pero me gustó la imagen de alguien, que a pesar de estar en un lugar que no apoya sus valores, de todos modos se esfuerza por lograr contribuir al menos un poquito al bienestar del mundo. Es una historia imaginaria, pero esperanzadora (y quien sabe, tal vez tenga algo de cierta ?)
El fondo de la foto esta vez, es la mesa en un Starbucks ?
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