Hoy es el día de la tierra y me llegan mensajes de conservación y amor a la naturaleza de todas partes. Así que en el post de hoy quiero hablar un poquito sobre este día que ha sido declarado oficialmente en unos 192 países y que el próximo año ya cumplirá su 50º aniversario
Es un día que nos toca a todos
Uno de los objetivos de declarar un día como «el día de la tierra» es de concentrar esfuerzos para divulgar el mensaje de conservación y llegarle a más personas al rededor del planeta (cuando todos «gritan» al mismo tiempo, es más probable que se escuchen las voces más lejos, a cuando cada uno «grita» solito en diferentes momentos).
Es importante que el mensaje también le llegue a los políticos, a las grandes corporaciones y a los que toman las decisiones que nos afectan a todos. Pero no se trata únicamente de ellos. Se trata de que cada uno de nosotros también escuche y, más importante aun: que interioricemos el mensaje. Porque solamente cuando todos nos movemos en la misma dirección es que podemos avanzar (así sea de a poquitos)
No se trata de un sólo día
Pero no crean que porque hoy piensan en el medio ambiente y depronto fueron a plantar un arbolito ya hicieron su labor por la tierra y hasta el próximo año a plantar otro arbolito. ¡No señores!
Aunque me parece excelente si aprovechaste el día de hoy para ir a plantar un árbol (nunca estará de más). No es suficiente con hacer una cosa buena un solo día y luego seguir nuestras vidas como si nada.
Reflexionar y establecer nuevas metas
Así como el 31 de diciembre nos sirve a tantos para «ponernos nuevos propósitos», el 22 de abril nos debe servir para declarar nuestras propias metas para ayudar a la conservación del medio ambiente.
Pero igual que los primeros días de enero, de nada nos sirven ponernos nuevos propósitos si los vamos a olvidar en unos pocos días. Por eso hay que ponernos metas que sean realistas. Si te parece muy difícil cambiar completamente tu estilo de vida, no importa, elige algo que sientas que sí puedas hacer: no necesitas volverte100% vegano, ni renunciar por completo a todo lo que contenga plástico en tu vida, ni vender tu carro y transportarte siempre y solamente en bicicleta, ni tampoco volver al Nokia 1100 y nunca más comprarte un celular nuevo. ?
Elige un propósito que sea adecuado para ti
Pero por qué no elegir una meta más alcanzable y más adecuada a tu estilo de vida, como por ejemplo proponerte a:
- Dejar de comprar agua en botellas de plástico (mejor elegir botellas de vidrio, metal o incluso comprarte una que puedas reutilizar siempre)
- Dejar de recibir bolsas en las tiendas (cualquiera que sea el material). Simplemente pon tu compra en tu maletín, cartera o lleva una bolsita de compras reutilizable contigo (o una de las que seguramente ya tienes guardadas en tu closet porque «depronto la puedo usar para algo después» ?). Y rechaza activamente la bolsa que te den en la tienda (al fin y al cabo, todas esas bolsas terminan en la basura o guardadas en el closet junto a todas las que ya has coleccionado).
- Disminuir el número de servilletas que usas cuando vas a comer en un sitio de comidas rápidas. Si las tomas tu mismo, toma únicamente una por persona, que si algo se riega o si necesitas más, siempre puedes volver por más. Si te ofrecen un montón de servilletas, recházalas: díles que no necesitas tantas (así ayudas doble, porque quien te entrega el pedido, tal vez comience a tomar consciencia también)
- No volver a usar pitillos (popotes o pajitas). La mayoría de nosotros no necesitamos pitillo con nuestras bebidas. En la casa casi todos siempre tomamos directamente del vaso, entonces, ¿Por qué en la calle nos da por tomar con pitillo? Y si necesitas usar pitillo por alguna razón médica, entonces ¡Cómprate uno reutilizable! Existen ya varios fabricantes que los hacen en metal, vidrio, silicona e incluso plegables para que los puedas llevar contigo a todas partes.
- Reducir el número o la variedad de cosas que compras «desechables», busca algo que puedas reemplazar y usar opciones reutilizables.
- Hacer un día vegetariano a la semana (o varios, si puedes). O al menos elegir opciones sin carne de vez en cuando. La industria productora de carne tiene un impacto gigantesco en el ambiente y se ha vuelto así simplemente porque nuestro consumo ha incrementado enormemente en las últimas décadas. La única forma de cambiar esto, es si reducimos nuestro consumo (así sea poco a poco)
- Buscar primero opciones de segunda, antes de comprarte todo nuevo. Ya sea en ropa, herramientas, utensilios, muebles o lo que sea. Piensa si tal vez una compra de segunda podría ser suficiente para lo que necesitas. El mundo necesita que todos reduzcamos nuestro consumismo y reutilizar lo que aún está en buen estado, que otros ya no necesitan, es siempre una mejor opción a comprar nuevo y fomentar el incremento de la fabricación y el consumo de más recursos naturales.
- Cualquier otro cambio que se te ocurra que creas que puedes implementar en tu vida.
No importa lo que elijas, con tal de que sea un primer paso que sientas que tu puedes dar y mantener
Este año mi nueva meta será…
Yo todavía no he podido incorporar todas estas cosas en mi día a día, pero de a poquitos trato de irlas integrando: botellas de agua ya no compro nunca (de vez en cuando se infiltra alguna botella de plástico porque venía en algún paquete «incluido» y no me dí cuenta, pero si puedo, la devuelvo); trato de rechazar las bolsas en cuanto almacén y tienda puedo (siempre llevo mi super bolsita de tela en la maleta); sólo tomo una servilleta a la vez (y hasta regaño al que vaya conmigo y tenga la osadía de tomar un «manotón» de servilletas ?); nunca uso pitillo (y si puedo, tampoco recibo la tapita del vaso que también es de plástico); siempre que puedo, evito los vasos, platos y cubiertos desechables hechos de plástico (a menos claro, que no reaccione a tiempo para rechazarlos); en la casa compramos carne unas 4 veces a la semana, cuando pedimos en un restaurante me encanta probar las opciones vegetarianas y en los hoteles al desayuno nunca elijo jamón.
Lo de comprar de segunda será mi propósito de este año, porque esta habilidad todavía no la domino. Al igual que extender lo de «no botellas de plástico» a otras bebidas (no solo es el agua el problema: hasta ahora las únicas bebidas que mas o menos se salvan de la peste del plástico son la cerveza y el vino). El otro día vi esta ilustración que muestra claramente el problema de estas (in)convenientes botellas:

Y entonces tu: ¿Qué meta te vas a poner este año para ayudar a conservar nuestra amada madre tierra? ?
El fondo de la foto esta vez, es la mesa de la habitación en un hotel «ibis Styles» ?

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