«La varita escoge al mago señor Potter»
Señor Ollivander – Harry Potter y la piedra filosofal (J.K. Rowling)
¡Que buena frase! No es que yo pueda ir por el mundo buscando la varita magica que se me antoje, no, es la varita quien decide si le cuadra mi magia o no.
Como lo explican en Harry Potter tal vez no aplique mucho que digamos a la vida «normal» de nosotros los «Muggles» que no tenemos magia como Harry. Pero de cierto modo sí que aplica: hay muchos talentos en el mundo, algunos te tocan, otros no.
Por ejemplo: bailarina de balet no soy, ni tampoco se me da muy bien aquello de escalar rocas y no nací para ser médico. Esas, no son «varitas» destinadas para mí, esos talentos les tocaron a otros que hacen un uso maravilloso de esos poderes (casi mágicos si me preguntan a mi) que se les han otorgado.
Pero sí que tengo otros talentos; y si los uso bien, si los cultivo y los desarrollo probablemente podré también hacer maravillas con ellos. El «cui» del asunto está en encontrarlos, es decir: el truco es encontrar la varita mágica que te corresponde y darle la oportunidad de que ella te encuentre a tí.
¿Como? Ensayando. Así como Harry Potter probó con un montón de varitas mágicas antes de encontrar la suya, toca ensayar nuevas cosas, probar, intentar, tener la mente abierta y darte la oportunidad de aprender algo nuevo. ¿Quien sabe? Tal vez encuentres justamente la varita con la que podrás hacer magia.
Deja un comentario