El Blog de Jime

Algunas de las cosas que hago

Lo que no te dicen de ser independiente

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Independiente escrito en varios colores

Hace algo más de un año y medio que me hice independiente 😎. Renuncié a mi trabajo (estable, rentable y confiable) y comencé a trabajar por mi cuenta y para mí. Yuhuuuu!!! 🥳

¿Buena cosa no? Trabajar para uno; poder elegir sus propios horarios de trabajo; no tener que rendirle cuentas a nadie sino a uno mismo; que lo que facture sea para mi, etc. Todas esas cosas chéveres que uno siempre oye.

Pero no crean que me «tiré al agua» sin conocer lo que me esperaba en la otra cara de esa misma moneda; también lo que uno siempre oye: que los que trabajan independientes tienen horarios locos; que trabajan semanas de 70 horas; que no todos los meses reciben un sueldo fijo; que les toca ser «toderos» y lidiar con contabilidad, facturación, compras y todas las actividades para las que hay departamentos enteros en las empresas.

Todo esto pasó y he sobrevivido muy bien. Gracias al universo (y en buena parte también a la buena reputación que ya traía desde mis épocas de asalariada); he tenido la fortuna de tener trabajo constante y aunque no hemos llegado a la época de las vacas verdaderamente gordas gordas 🐄, pues, no es que estén digamos flacas 😎. Como diría mi mamá: «están bien de peso».🤣

El factor desconocido

Como todo nuevo emprendimiento, era claro que algo iba a pasar para lo que no estaba preparada, algo que nadie me había dicho y que yo no me lo esperaba: Contrario a lo que yo me imaginaba: ¡Ser mi propio jefe no es fácil!

Cuando puedes hacer lo que quieras, comienzas a intentar nuevas cosas a ver qué te gusta y qué no:

  • ¿Levantarme tarde y trabajar hasta bien entrada en la noche o mejor levantarme temprano y tomarme las tardes libres?
  • ¿Trabajar el fin de semana y tomarme días libres entre semana al azar?
  • ¿Poner horarios de atención y no contestarle al teléfono a nadie fuera de esos horarios para poder concentrarme?
  • ¿Trabajar desde la casa o alquilar un espacio en uno de esos nuevos sitios de «co-working»?
  • ¿Hacer ejercicio en las mañanas antes de comenzar, en las tardes después de terminar o tomarme lo de «mis propios horarios» al pie de la letra y salir a trotar a medio día para aprovechar el mejor clima del día (y chicanear(*) que puedo hacerlo si quiero)?
  • … y así

Pero ¿Qué pasa ese día que no tienes ni reuniones, ni llamadas, ni entregas esa semana? Pues pasa que ahora es más alto el riesgo de que te levantes tarde, te tomes el resto de la mañana y la tarde libre, te quedes en la casa, no hagas ejercicio y te actualices en la última serie de Netflix 🙄

No pasa siempre (tampoco somos vagos aquí), pero si pasara, ¡Qué horror! 😱 A mí nadie me dijo que, de jefe mía, yo iba a ser tan laxa 🙈.

¿Cómo te reprendes a ti mismo?

El aprendizaje (al menos en mi caso) ha sido: hacer las cosas que me dije (a mí misma) que iba a hacer. No porque alguien me las pidió, no porque alguien más las esté esperando, no porque alguien me va a ver, me va a llamar, me va a revisar. Sino porque YO dije, YO me las voy a revisar y aunque no me puedo despedir yo misma, es lo que hay que hacer y eso es razón suficiente.

Ya aprendí que ese cuento de que «encuentra lo que te motiva y has eso» o «cuando quieres algo, lo logras» no me funciona. A mí me funciona trabajar, con motivación o sin motivación, queriendo o no queriendo. Si lo hago, lo hice; sino, pude haber tenido todas las ganas y motivación en mi cabeza, igual no se hizo.

Me gusta el libro «Has el trabajo» («Do The Work«) de Steven Pressfield. A pesar de que está enfocado hacia artistas, ahora más que nunca me parece que nos aplica a todos: no hay que esperar a la «inspiración» (ni a la «motivación», ni la «vocación», ni ninguna de esas cosas de las que últimamente todo el mundo habla), simplemente hay que sentarse a trabajar a diario. Punto. Después viene todo lo demás.

«Jime: ponte a trabajar, has lo que dijiste que ibas a hacer» me digo, «¿No quieres? No me importa, tienes que hacerlo de todos modos»

El eslogan de NIKE de repente cobra todo un nuevo significado:
«Just do it!»

Solamente cuando empecé a verlo así es que comenzaron los días a parecer normales. Pero realmente no pensé que esta fuera a ser la parte difícil 😬.


(*) La palabra «chicanear» en este blog significa «presumirle a los demás» o «fanfarronear» (y no el significado que le da la RAE de «emplear chicanas»)




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