El tema de hoy está inspirado por una frase que le escuche a Tony Robbins en una de sus conferencias. Tony (famoso orador motivacional de Estados Unidos) dice:
La calidad de tu vida está directamente relacionada con la calidad de tu comunicación
Tony Robbins
Yo estoy totalmente de acuerdo con esa afirmación: cuando tenemos una buena comunicación con quienes nos rodean todo sale mejor. Una buena comunicación evita conflictos. A veces incluso pienso que si en el mundo todos aprendiéramos a comunicarnos mejor, muchos problemas se solucionarían más fácil.
La gente no te puede leer la mente: si no les dices lo que estas pensando, lo que te gusta, lo que quieres, lo que tienes planeado; no lo van a saber. Lo pueden «asumir» y se lo pueden «imaginar», pero lo que asuman y se imaginen será lo que ellos CREAN que estas pensando; las asunciones e imaginación de cada uno siempre estarán gobernadas por la personalidad de cada quien: sus creencias, sus experiencias, sus gustos y sus propias percepciones sobre ti. La única manera que tienes para asegurarte de que esas ideas se parezcan a las tuyas, es diciéndoles claramente lo que estás pensando.
Es un canal de doble vía: hay que escuchar
Decir las cosas es la mitad del camino. La otra mitad del asunto consiste en escuchar: si no escuchas al otro no te vas a dar cuenta de lo que ELLOS quieren que tu entiendas. Lo que para una buena relación también es importante.
Además, escuchar te permite también darte cuenta si te han entendido bien lo que les dijiste. Es interesante darte cuenta de que por estar pensando en sus propias ideas, la otra persona ha ignorado completamente lo que les has dicho (incluso si ya se los has dicho varias veces): en esos casos tienes que escuchar aun más intensamente hasta que identifiques un momento en el que el otro esté dispuesto a escuchar.
Aun más interesante es darte cuenta cuando TU habías entendido mal: Si te pones a la tarea de escuchar atentamente a los demás, seguramente te darás cuenta que habías ignorado algo importante sobre ellos, o tal vez habías malinterpretado algo que habían dicho antes.
La tarea de hoy: presta atención a tu comunicación
Cuando sientas que te enojas con alguien, respira profundo y pregúntales con calma: averigua sus razones, escucha atentamente y trata de entender su punto de vista. A menudo te darás cuenta que el problema se soluciona comunicándose mejor.
Cuando quieras algo, explícalo claramente, no asumas que el otro lo sabe o lo «debe saber»: díselo y dile también porqué lo quieres (asegurate de que se lo estás diciendo en un momento en el que esa persona esté dispuesta a escucharte). Verás cómo se hace más fácil llegar a acuerdos.
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