En «Downtown Abbey«, una serie que me estoy viendo por estos días, el personaje de Violeta Crawley, la Condesa viuda de Grantham, (personalizada por la brillante y talentosa actriz Maggie Smith) hablaba de cómo cada persona tiene algo que le sirve de “gasolina”, es decir, que cuando lo obtiene, la persona funciona mejor, se motiva y se llena de la energía que necesita para sacar algo adelante.
No estamos hablando aquí de comida ni de nutrición, estamos hablando de la gasolina “mental”, “psicológica” o “espiritual”.
Entonces la Condesa decía que para algunos la gasolina era el poder, la avaricia, la lujuria o incluso el amor. Se burlaba de otra persona porque decía que para ella la gasolina era “indignación”… Segun ella, este otro personaje se revitaliza al sentir indignación por algo que otros hacían mal.

– Condesa Violeta Crawley – Downton Abbey
No se que tan “gasolina” pueda ser la indignación, pero me atrevería a asegurar que para algunos puede que ese sea el caso ?
Sin embargo, esa frase (que por cierto en el contexto de la serie me pareció muy graciosa) me dejo pensando: “cuál es mi gasolina? “
El otro día estuve hablando sobre mi amigo Eric con un compañero y concluimos que para Eric, quien es un vendedor de primera categoría, la gasolina debe ser la ilusión de conseguir un nuevo cliente. Tiene que ser, ese man invierte tanto tiempo y energía en conseguir clientes para su empresa que tiene que ser esa sensación la que lo motiva y lo energiza: la emoción del descubrimento de una nueva oportunidad, la curiosidad de conocer una nueva empresa o un nuevo contacto, la expectativa de las primeras reuniones y la primera impresión y luego la satisfacción de conseguir la venta. Yo creo que eso es lo que lo hace levantar cada mañana.
Para mi amigo Eric esto probablemente es muy claro. En mi caso, no estoy tan segura, pero si me tocara escoger, diría que mi mi gasolina es la sensación de estar aprendiendo algo nuevo. Cuando descubro algún nuevo tema interesante, estudiarlo y aprender más sobre ello me llena de energía y me alegra el día.
Creo que todos tenemos varias fuentes de motivación, pero aprender definitivamente es una de las mías ? ¿Y tú? ¿Cual es la “gasolina” que te puede levantar de la cama con una sonrisa?
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