Anoche llegué a Madrid y hoy, antes de comenzar las actividades del día estaba buscando algo para desayunar. Tenía pensado desayunar algo típico español para comenzar las vacaciones como es debido. Sin embargo, ni una cuadra después de salir del hotel, me encuentro con un lugar que tenía el siguiente menú:

¿Pandeyuca? ¿Arepas? ¿En Europa? ¿Cuántas veces tiene uno la oportunidad de comer algo así por estos lares? Por supuesto, todos mis planes de tortilla española de desayuno se fueron por la borda y entré a «Pandino» a pedirme un menú con un poquito de todo.
Quienes hayan vivido en Cali posiblemente entiendan mi emoción al encontrar pandeyuca «de repente» en un lugar inesperado (luego de más de un año de no estar en mi Cali bella). Quienes no sepan lo que es un pandeyuca, hagánse ustedes mismos un favor y organicen unas vacaciones a Cali, hermosa capital del departamento del Valle del Cauca en Colombia. Puede ser en cualquier época del año (si les gusta la rumba, vayan en época de feria entre navidad y año nuevo). Y vayan a cualquiera de las múltiples excelentes panaderías de la ciudad (dos que recomiendo 100% son la Kuty o la Casa del Pandeyuca) y pídan un pandeyuca, me lo van a agradecer. Si están allá, aprovechen y prueben el pandebono, el panqueso o el buñuelo que son todos de ensueño, pero por favor, no se queden sin probar este manjar de Dioses.

Los pandeyucas de mi desayuno hoy no eran los tradicionales caleños: la dueña del lugar me decía que estos son traídos de Ecuador. Pero a estas distancias, los ecuatorianos los siento como primos cercanos, así que me disfruté mi desayuno como si estuviera en casa ?
Y es que estando lejos de los sabores de tu infancia, cualquier oportunidad de volver a probarlos es toda una dicha. Porque no hay nada como los sabores del hogar.
El fondo de la foto esta vez, es la mesa en un apartamento en pleno centro de Madrid ?

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