El Blog de Jime

Algunas de las cosas que hago

Semana de cuatro días

por

in

Semana de cuatro días, fin de semana de tres - escrito con marcadores de colores en fondo de madera

Sería genial una semana laboral de sólo cuatro días, ¿Cierto? Llevo soñando seriamente con tener una semana laborar de cuatro días desde el 2016 y sin embargo, aquí estamos: La semana pasada fue de 6 días laborales y un día de medio tiempo.

Cuando comencé a trabajar por mi cuenta pensé que siendo dueña y señora de mi tiempo, iba a poder planear mis semanas como yo quisiera. Justamente eso fue lo que hice: planeé trabajar 7 días a la semana y en lugar de fin de semana mejor tomarme ratos libres de vez en cuando en las mañanas o en las noches 🤦‍♀️ ¡Qué loca!

Esto por supuesto no funcionó. Muy pronto me di cuenta de que si no me tomaba al menos uno o dos días completos de descanso, mi cuerpo y mi mente se lo tomaban por su cuenta así yo quisiera o no: Al séptimo día ya no daba ni el 50% de mi productividad normal (y créanme cuando les digo que este cuento de la productividad ocupa mi mente a menudo); y si seguía más de 7 días, me enfermaba. ¡Y eso que esto es algo que sabemos desde la época de los romanos!

Cuatro días pueden ser tan productivos como cinco

Hay un libro, en mi lista de libros por leer, que se llama «la semana de cuatro horas«. Esa sí que sería una semana fantástica. Sin embargo, yo estaría contenta comenzando con una que sea de cuatro días 😅.

La semana de cuatro días ha sido adoptada por algunas empresas al rededor del mundo aparentemente con muy buenos resultados: los empleados alcanzan resultados similares en menos tiempo y aumenta su satisfacción porque tienen más tiempo para su familia y sus hobbies.

El truco está en la mente

Cuando de repente te «falta un día», yo creo que la gente se hace mucho más consciente de las actividades que les hacen perder tiempo y las evitan a como dé lugar, porque «ya no tenemos el viernes para hacer esto, así que hay que lograrlo antes de irnos el jueves». Que bonita situación.

Pero entonces, si trabajas desde la casa y con tus propios horarios ¿Cómo haces cuando en tu mente, no sólo todavía tienes el viernes, sino que ahora también si quieres, tienes el sábado y el domingo disponibles? ? ¿Cuál es el «truco» mental que hay que hacer?

Algunos dirán: «Muy sencillo Jime, ponte alguna actividad libre (o hobby) que quieras hacer el fin de semana y planea hacer eso y no trabajar esos días». Pero el 80% de las actividades que me gustaría hacer son en el computador y por internet, tal como mi trabajo: no es mucha la diferencia entre «trabajo» y «hobby», por ejemplo:

  • Este Blog está en la categoría de «hobby», no es trabajo. Sin embargo es muy parecido a mi trabajo: es en el computador, por internet y con WordPress. Tal cual como cuando trabajo, con la diferencia de que lo que escribo es personal.
  • Yo casi no uso Facebook para cosas privadas. Sin embargo, últimamente se ha convertido en una herramienta más y más útil para mi trabajo: Es decir que hay veces, que aunque no me apetece entrar a ver «chismes» en Facebook, tengo que entrar de todos modos a revisar conversaciones con colegas o buscar información sobre posibles clientes.
  • Hay un montón de cursos en línea que quiero hacer por gusto (diseño gráfico, aprender Photoshop, aprender a colorear con lápices de colores, cursos de «lettering», fotografía, etc.). Pero estos cursos no sólo son en el computador y por internet, sino que varios probablemente me van a servir también en mi trabajo.

Con tantos puntos en común entre los dos, dígame usted: ¿Cómo hago la diferencia en mi mente entre los 4 días de «trabajo» y los 3 días de «descanso»?

Un día sin computador

Este sábado llevaba ya 6 días trabajando (porque el domingo anterior fue un día de 7,5 horas laborales común y corriente), así que me lo tomé libre. «Libre» en este contexto significaba: no prender mi computador en todo el día. (Ojo: sólo el mío, el de mi esposo sí está permitido porque ahí es donde vemos películas y series en Netflix 😂, pero en ese computador no puedo trabajar).

Eso hice y se sintió muy bien: fue un excelente sábado: descansé, me relajé, disfruté del lindo día que estaba haciendo (¡Hizo un sol espectacular!), salí a pasear con mi esposo, comimos delicioso y lo pasamos genial. Así que creo que lo voy a volver costumbre: los sábados no se trabaja (Léase: no se prende el computador).

Pero atención: esto de «no computador» sólo me funciona un día. Porque a menos de que me vaya de paseo a otra ciudad, me vaya de caminata por un bosque o a una montaña, ¡Me voy a aburrir!

La letra pequeña

Lo que no les he dicho es que: no prender el computador por supuesto significa que tampoco puedo escribir en mi blog ese día (como se habrán dado cuenta, ayer no escribí 🧐). Ya sé que dije que iba a escribir todos los días e incluso hablé de la importancia de ser constantes, por lo tanto no me queda más remedio que disculparme por no cumplir con mi post diario este sábado pasado.

Pero hay una solución: se llama «Preparación». Simplemente, tengo que asegurarme de tener listo un post adicional, a más tardar el viernes a la noche y programarlo para que se publique automáticamente el sábado.

Ese es el «truco» que usan las empresas en las que ha funcionado la semana de 4 días: se consiguen los resultados del «quinto día» un día antes para que ya quede listo y uno se pueda ir de fin de semana. (No es ningún «truco» por supuesto, simplemente es ser eficiente, pero en esta época de «transición» en la que nos encontramos, le llamaremos «truco»).



Deja un comentario